Viajando ando: viviendo la fe

Dos misiones del grupo de Espiritualidad UNIAGUSTINIANA, nos cuentan su experiencia en la misión al Departamento de Casanare.

 

La Misión de Semana Santa fue una actividad que se pudo desarrollar gracias a la mediación del grupo de Espiritualidad UNIAGUSTINIANA, que permitió a sus miembros voluntarios hacer el acompañamiento en las actividades de la Semana Mayor en algunas veredas del departamento del Casanare. Esta actividad se llevó acabo del 7 al 16 de abril de 2017.

Cada lugar contaba con el apoyo de uno o dos misioneros, nosotras, Alison y Alba nos dirigimos a nuestro destino, Santa Irene.

Una familia muy amable, al llegar, nos recibió con los brazos abiertos en su casa para hospedarnos durante nuestra estadía.

Cada día era diferente al anterior, realizamos actividades diferentes como talleres con los niños, visitas domiciliarias y reuniones con las familias para compartir un refrigerio y oración, recordando las enseñanzas, pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Salíamos muy temprano y visitamos muchas familias cuyas casas eran distantes unas de las otras lo cual tomó tiempo, pero esto no fue impedimento para que pudiésemos colaborar en las labores de la casa, al medio día volvíamos a colaborar con el almuerzo y a las 5:00 p.m. partíamos a hacer el rosario en la casa de alguna familia, siendo muy emocionante ya que cada altar que hacían era muy bonito.

De la mano con estas actividades pudimos contemplar las maravillas que la naturaleza ponía en nuestro camino, lo cual hacía ameno cada paso que dábamos.

Enseñanzas que valoramos de nuestra experiencia, es el hecho de que aprendimos mucho más de ellos que ellos de nosotras, cada persona nos enseñaba algo diferente dentro de su forma de vida; humildad, unión, amistad, amor, aprendimos que no se necesita tener muchas cosas materiales para ser felices, que se puede trabajar unidos y que la opinión del vecino es muy importante.

Fue una experiencia inigualable porque dejas de ver la vida de la misma manera, ya que experimentas cosas nuevas y compartes con personas que tienen diferentes costumbres. Invitamos a todos aquellos que sientas una motivación por hacer y vivenciar este tipo de actividades para que dejen fluir ese sentimiento y vivan la experiencia, les aseguramos que no se arrepentirán.

Un agradecimiento muy grande a la familia Higuera Higuera que nos recibió con tanto cariño y que cada instante nos hizo sentir como parte de su familia, a la comunidad de Bocas del Pauto quienes estuvieron pendientes de nuestro viaje y por último a ESUNA, por permitirnos vivir esta travesía tan enriquecedora para nuestra vida personal y nuestro fortalecimiento espiritual.

 

Por Alison Faride y Alba Gómez

Misioneras DIAKONIA

Inicia sesión para enviar comentarios

Publicaciones

Agenda Uniagustiniana

Videos Informativos